CÓMO LOS ESTUDIAMOS:
Con los condicionantes expuestos, podemos visualizar con facilidad que los métodos de trabajo basados en la observación directa no resultan demasiado útiles con el lince, a pesar de haber sido utilizados con éxito en otras especies más abundantes. Más recientemente se están desarrollando técnicas basadas en genética molecular que permiten ya individualizar a cada uno de los ejemplares de una población partiendo de ADN existente en los excrementos colectados en el campo; obviamente, en función del método utilizado y del esfuerzo de muestreo aplicado, estaremos en condiciones de obtener información más o menos ajustada a nuestros objetivos, y también más o menos “fina” a la hora de permitir el cálculo de diversos estadísticos que nos proporcionen información relevante sobre el tamaño poblacional, densidades o abundancias, etc.
CITAS.
En el caso del lince ibérico, tradicionalmente se han utilizado metodologías basadas en la recopilación de “citas” de presencia como indicadores fiables de la presencia de la especie; con las adecuadas precauciones, incluso se han utilizado para estimar la abundancia relativa de animales entre áreas con un esfuerzo similar de muestreo. Sin embargo, nuestra experiencia con el método es que actualmente puede producir graves problemas bien por desconocimiento de la especie o bien por diversos intereses; Así, los trabajos de seguimiento de la especie deben ser realizados mediante aproximaciones que resultan de la utilización combinada de varios métodos complementarios.
BÚSQUEDA DE INDICIOS INDIRECTOS.
Consiste en la realización periódica de recorridos a pie por caminos, pistas forestales, arroyos, etc. buscando rastros e indicios de presencia de las especies blanco. Este método se utiliza de forma habitual en trabajos extensivos con carnívoros, dado su bajo coste económico respecto a otros métodos, su bajo nivel de impacto sobre la especie, y la posibilidad de obtener simultáneamente información adicional acerca de características del hábitat, disponibilidad de presas, presencia/ausencia de métodos de control de predadores y otras. En el caso del lince ibérico, se buscan específicamente los rastros (huellas) y excrementos de la especie, y pese a las limitaciones impuestas por el tiempo disponible y la gran superficie a muestrear, así como la baja densidad de linces en la mayor parte de su área de distribución, será uno de los apartados más importantes del trabajo de campo
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CÁMARAS-TRAMPA.
Este método consiste en la detección (captura fotográfica) de animales mediante cámaras-trampa automáticas, utilizando como atrayente olfativo orina de lince ibérico. Se realiza una revisión semanal, durante la cual se renueva el atrayente se verifica el funcionamiento del equipo y se retira y sustituye el carrete cuando se hayan realizado fotografías. Las cámaras permanecen en el mismo emplazamiento durante un período de dos meses.
